dijous, 9 de desembre de 2010

PEDALES DE LAVA

Pedaleo con cuidado, sorteando las rocas más cortantes de lava endurecida, siguiendo un camino apenas perceptible que ha de guiarnos hasta nuestro destino. El mar alborotado castiga constantemente las rocas a nuestra derecha, y a menudo llega hasta nuestros labios el sabor de la sal que el viento esparce por toda la isla. El tiempo y el mundo se han detenido, y sólo nosotros
nos movemos dando pedales. Esto es Lanzarote, y la ruta se llama Pedales de Lava...




Primer día: Puerto del Carmen – Órzola (65 Km) [ Turismo, mar y lava ]

Los primeros 20 kilómetros absolutamente relajantes, no los hacemos solos. Siempre vamos acompañados por los numerosos transeúntes que recorren el paseo marítimo que une Puerto del Carmen con la capital Arrecife. Continúa este paseo desde Arrecife hasta la vecina Costa Teguise. Como todos los paseos de este tipo, el mar siempre a nuestra derecha, y a la izquierda multitud de comercios y jardines paradisíacos que pertenecen a los muchísimos hoteles situados en la zona.

La verdadera etapa del día comienza donde acaba este paseo, aquí no sólo desaparecen los turistas paseantes, sino también cualquier tipo de presencia humana.

Con una brusquedad impactante, pasamos de estar en un paraíso de lujo y fiesta, a la más absoluta soledad. Ahora sí pedaleamos por Lanzarote, los dominios del volcán y la lava.

Vamos recorriendo un terreno donde el color negro lo invade todo, con la única excepción del azul intenso del océano. El contraste de color es simplemente maravilloso. Este paisaje no cambia durante kilómetros, sólo cuando atravesamos alguno de los pequeños pueblos de pescadores. Todas las casitas de un blanco intenso, con sus puertas y ventanas de color siempre azul. Un regalo para nuestra vista.

Pero la ruta es dura. El terreno muy difícil, con multitud de trampas. Parece llano cuando miramos al horizonte, pero sus ondulaciones y los rocosos caminos, van minando nuestras fuerzas. Así llegamos a Arrieta donde hemos de sellar nuestro libro de ruta, y ya de paso reponer fuerzas. Y qué manera de reponer fuerzas. Algo por lo que no os debéis preocupar si decidís hacer esta ruta, es por la comida. En Lanzarote se come realmente bien, y el servicio es inmejorable.

Con fuerzas renovadas afrontamos los últimos 15 Km del día que en su mayoría, los últimos 10, son por la carretera asfaltada que nos lleva desde Los Jameos del Agua, hasta Órzola.

En total han sido 65 Km fáciles, pero a ratos muy técnicos, lo que la hacen muy interesante deportivamente, y absolutamente preciosa visualmente.


Segundo día: La Graciosa + Órzola – Haría (55 Km) [ Arena, playas y acantilados ]

Embarcamos a las 10:00 de la mañana en el puerto de Órzola, para recorrer el estrecho mar que separa a este pueblo, de Caleta del Sebo, único pueblo habitado de la pequeña isla La Graciosa. El corto trayecto de apenas 20 minutos es muy divertido si no sufres mareos. El barco sube y baja constantemente al ritmo de las movidas olas, mientras uno de los amables tripulantes nos explica las peculiaridades de la isla destino. A nuestra izquierda siempre nos observan las altas paredes de los acantilados del Mirador del Río. A nuestra derecha La Graciosa.

Desembarcamos con prisas, ansiosos de comenzar a pedalear. Subimos a las bicis y dejando el puerto a nuestra espalda, rápidamente salimos de Caleta del Sebo, atravesando sus calles de arena.

La isla entera es de arena, o al menos eso nos pareció a nosotros.

Playas inmensas, viento, arena, sal y soledad. Una experiencia que no os podéis perder.

3 horas de pedaleo por buenas pistas de arena compactada, y maravillosas vistas del resto de islas del archipiélago de Chinijo. Mucho sol.

Ya de vuelta en Caleta del Sebo, reponemos fuerzas comiendo en uno de los bares del puerto, mientras esperamos a la hora del barco de vuelta a Órzola, que sale a las 15:00.

El último tramo del día, que nos ha de llevar hasta Haría, nos lleva por caminos más antiguos. Aquí la lava ha dejado paso a las pistas de tierra y piedras. Atravesamos huertos al principio, siempre subiendo. A veces rampas realmente duras, que alcanzan hasta el 23%. Subimos montañas y bajamos a valles escondidos, donde los lugareños cultivan resguardados del viento, en una tierra realmente difícil y estéril. Así seguimos subiendo hasta llegar al Mirador del Río, uno de los puntos más impresionantes de la isla, y Lanzarote tiene muchos. Las vistas de La Graciosa y el resto de islas es impactante.

No podemos dedicarnos demasiado en la contemplación, pues el sol baja rápidamente, y hemos de llegar a Haría antes de que caiga la noche. Unos kilómetros más continuamos por el borde del inmenso acantilado, bajando por la pista asfaltada.

Después nos adentramos en la isla de nuevo, subiendo por valles donde el tiempo parece haberse detenido. Pedaleamos duro hasta llegar a nuestro destino del día. Haría, un pueblo precioso.


Tercer día: Haría – Yaiza (75 Km) [ Viento, montañas y lava ]

Amanece en Lanzarote, y las palmeras agitan sus cabellos con fuerza. Hoy el viento será el protagonista. Salimos de Haría subiendo hacia el mirador del Risco de Famara. Al inicio de la subida parece que el día será perfecto para pedalear, sol y nubes dominando un cielo de un intenso azul, pero al llegar al mirador, el viento nos azota con tanta fuerza que amenaza con tirarnos al suelo en cualquier momento. Por suerte nos desviamos de nuevo hacia el interior, hasta finalizar la subida circulando por la carretera de Teguise. Ya en la cima donde se encuentra el radar militar, dejamos de nuevo la carretera, circulando de nuevo por caminos pedregosos. Las vistas continúan siendo realmente impresionantes. Pedaleamos por el punto más alto de la isla, a más de 600 metros, y ahora si hace VIENTO. Aunque el camino transcurre a unos metros del precipicio, la sensación de peligro es constante. La trayectoria de la bicicleta es constantemente desviada cuando las fuertes ráfagas de viento impactan contra la rueda delantera. Hemos de desplazar el centro de gravedad, e inclinarnos hacia la izquierda, desde donde nos azota el aire, para poder seguir circulando en línea recta. Os aseguro que fue muy divertido. Un par de horas después de salir de Haría llegamos a Teguise, un pueblo realmente bonito, donde sellamos el libro de ruta y continuamos hacia Famara, siguiente punto de paso y control.

Una larga bajada por buena pista hasta alcanzar las playas de Famara, donde multitud de surfistas disfrutan todo el año de las buenas condiciones de la zona para ese deporte.

Sellamos de nuevo y continuamos hasta La Santa, atravesando una enorme extensión de pequeñas dunas siguiendo la línea de la costa.

Si algún día pasáis por La Santa, parad a comer en el Bar El Barquillo, tienen unas tapas estupendas (Paella, Calamares, Gambas...) a muy buen precio.

Después de reponer fuerzas, iniciamos el siguiente tramo duro, muy duro, de la jornada. Unos 27 Km. Nos separan de la meta de hoy, Yaiza, que en condiciones normales podríamos haber realizado en menos de 2 horas, pero que nos costó más de 3. El terreno que ya de por sí es muy duro, por transcurrir en paralelo al Parque Nacional de Timanfaya, y ser de lava triturada (piedra durísima que corta como si fuera un cuchillo), se nos hizo interminable. Un viento constante en contra, con durísimas ráfagas, nos obligaba a utilizar constantemente el plato pequeño, aún siendo el terreno sin subidas, sólo una constante y suave ondulación. De todas maneras, aunque es difícil, muy difícil, decidir algo así, seguramente sea la zona más bonita de la isla. Atravesar durante el atardecer esta zona de lava, volcanes y mar, es una experiencia inolvidable. Al final llegábamos ya anocheciendo a Yaiza.


Cuarto día: Yaiza – Puerto del Carmen (63 Km) [ Cañones y sol ]

Amanece y aún sopla un fuerte viento, pero hoy nos empuja de costado, así que no será tan malo.

La primera parte de la etapa nos lleva desde Yaiza hasta Puerto del Carmen, atravesando un llano inmenso de lava, por caminos apenas distinguibles entre el resto de piedra volcánica. Esta lava al chocar contra el océano, forma durante kilómetros una de las costas más inaccesibles y abrasivas que existen. Enormes piscinas naturales de agua azul turquesa la salpican de un colorido maravilloso en todo su recorrido. Bellísima costa inaccesible.

La pista es técnica, larga y de lento recorrer, y así tardamos 2 horas en llegar al paseo marítimo de Playa Blanca, donde de nuevo durante varios kilómetros circulamos bien acompañados por los numeroso turistas que lo pueblan habitualmente. Es un momento donde podemos relajarnos, y disfrutar de los jardines tropicales y las vistas del puerto.

Salimos de Playa Blanca, y tras atravesar la Costa del Papagayo nos adentramos en Los Ajaches.

Esta zona merece un libro para ella sola. No quiero ni imaginarme lo que hubiera sido atravesarla en verano a 40º.

Son 12 cañones formados por la erosión del agua. Es la zona más antigua, geológicamente, de Lanzarote. Estos cañones pueden tener hasta 100 metros de profundidad, y en ellos el viento desaparece. No sólo el viento... No corre la más mínima brisa en su interior, y si hace sol... que os pille con mucha reserva de agua potable.

El sendero transcurre casi siempre igual. Al llegar al cañón se inicia una fuerte bajada hasta su fondo, en ocasiones muy difícil, para después atravesar el seco, pedregoso y negro lecho de una amplia torrentera, e iniciar la subida hasta el siguiente cañón. A veces una muy dura subida.

En nuestro caso el clima fue muy benévolo, con sólo unos 30º y un sol que aún siendo duro, no nos atacó con fiereza. Disfrutamos atravesando Los Ajaches, aunque ya comenzábamos a ser conscientes de que la aventura finalizaba, y esto nos entristecía.

La primera cerveza que tomamos nada más salir de Los Ajaches, en playa Quemada, parecía agua de la fuente de la vida.

Acabar de llegar a Puerto del Carmen, una vez atravesados los cañones, es un ligero y bonito paseo...


Acabada la ruta, sólo quedan los maravillosos recuerdos... y un inmenso deseo de repetirla.


Lanzarote, Diciembre 2010

5 comentaris:

  1. Habreis traido una piedra o como se la llame de recuerdo sabeuquebuidi

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  2. Al leer el comentario y ver las fotos me dan ganas de coger el avión,

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  3. Me ha gustado mucho. Y leyendolo me dan ganas de hacer esta ruta (je, je).

    Maxi-Pedales de Lava

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  4. Perfecto esta partición en 4 días... Justo lo que estaba buscando. Porque las 4 etapas que propone la organización no me convencen. Gracias por compartir. Si no os importa os enlazo desde mi blog.
    Un saludo!

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